
Llevo una semana de entrevistas laborales, para qué, para que luego me digan que el sueldo anual bruto es menor de lo que gano actualmente, andaaaaa y que les den, que me lo podrían haber dicho desde el primer día y así nadie pierde el tiempo. Encima he llamado para decir que me parecía poco y el muy gilipollas se ha cabreado, no me extraña que tuviera esa cara de restreñío, debe follar poco.
La buena noticia, es que uno de mis collares se va a Milán, a manos de una estilista, y cual concretamente, pues una gargantilla estampada hecha con yo-yos, lo malo es que ya se me ha acabado la tela y me debato en intentar buscar más, o poner fin a esta serie. Sólo me ha dado para tres gargantillas, hemos de tener en cuenta que compro 20cm de cada tela para que la tirada sea limitada, pero al igual la he limitado demasiado. ¿Que cómo ha ido a parar a Milán?, pues resulta que me fui a mi pelu y llevé las gargantillas, y la dueña q es muy moderna ella, se quedó dos para la exhibición en Milán, y así fué la historia.
Moraleja: Si vas a la pelu, ponte un collar.
Y ahora, tachiiiin tachiiiiiiin....Un collar para el veraniqui, me ha salido un pelín infantil, pero creo que más de una debe sufrir como yo el síndrome de Peter Pan, algún día hablaré de ello.